Después de estar en la Conferencia de Las Vegas WoVO conV comprendí, de todo corazón, para qué es que estamos aquí.

Hubo un momento culmen, donde mencionaron que unos colegas estaban pasando por un mal momento económico y estábamos todos ayudando a recoger fondos para ellos… ahí tomé consciencia de que si me preguntaran para qué estoy en WoVO es como si me preguntaran, para qué pertenezco a mi familia…

Estoy en WoVO y ya no se trata de argumentos racionales como:

Hay un portal que me sirve de vitrina y de dónde puede salir trabajo.

Estamos unificando estándares de la industria para asegurar calidad técnica y artística.

Nos integramos y aprendemos de enseñanzas y cultura de grandes profesionales en todo el mundo.

Conocemos las últimas tendencias del mercado.

Nos conectamos con valiosos clientes potenciales en las conferencias y sus redes asociadas.

Luchamos de alguna manera por tarifas justas y la dignidad de la profesión…

Sí, todo eso es cierto, pero la verdadera razón por la que pertenecemos a WoVO es porque nos dimos cuenta de la necesidad de pertenecer a Una Familia de compañeros de trabajo que ponen su corazón y actúan como hermanos, que se dan una mano en esa “jungla” donde todos luchan por sobrevivir a punta de “bajarnos los calzones”.

Nos dimos cuenta que unidos logramos más. Porque así sea inevitable que muchos decidan bajar sus precios; podemos apoyarnos y sostenernos los unos a los otros encontrando nichos nuevos, “loopholes” y la fortaleza para aprender a decir: no, mi trabajo vale y lo hago respetar.

Y no tengo miedo porque hay detrás una red que me soporta, me nutre, me conecta y me ayuda hasta en los más oscuros momentos para mantenerme en el tiempo y continuar avanzando.

Encontré en este congreso nichos de mercado que ni me imaginé, Islas de conocimiento que abrieron mi mente y me mostraron nuevos horizontes… así como cuando me siento a hablar con mi papá y me da consejos sabios.

Encontré personas generosas y comprometidas con catapultarme a pesar de los obstáculos y retos que se me presentan; así como cuando los hermanos se aferran fuerte los unos a los otros y no se dejan hundir.

Encontré calor en mi corazón, ganas de hacer nuevas cosas, maneras diferentes de cuidar y mantener a mis clientes, nuevas oportunidades de trabajo digno y sostenible.

Y mi corazón también se abrió al servicio a los demás, recordándome la necesidad de ser una mejor persona…
Porque, para qué nos dedicamos a esto si no es para servir?

No tiene caso hacer esto por dinero ya que tarde o temprano se instaura un vacío que despoja de sentido al trabajo.

Somos mucho más que instrumentos para hacer “sonar bonito” lo que otro escribió. Y el estar en comunidad, nos ayuda a ver con más claridad el arte y la magia que subyacen en este oficio.

No somos loros, somos gente con alma, que crece al encontrarse con el otro!

Estoy muy agradecida!

Qué hermoso se siente hacer parte de esta linda comunidad!

Gracias WoVO!