Sí, en efecto, soy una apasionada de la voz. Y no es sólo porque me dedico a ser voiceover bilingüe o locutor comercial (por cierto, ¿para qué siguen indistintamente llamándonos: locutor, si muchas veces, el personaje  es femenino y existe el término locutora?). En fin, pero no nos desviemos del tema.

El asunto es que cuando se trabaja como Spanish Voiceover, o como Locutora Latinoamericana de tiempo completo, se desayuna, se almuerza y se come con el tema de la voz. Y es entonces, cuando uno se pregunta, cómo mantenerla en el largo plazo.

Algunos se cuestionan, ¿Cómo mejoro mi dicción o pronunciación? otros, se quedan con que es algo natural que se entrena de forma inconsciente desde que nacemos; pero para aquellos que habitamos el mundo del Voiceover, se convierte en un asunto CRUCIAL. (Para dar unas pautas sobre el tema, hay un artículo en mi blog, que se llama «La Importancia de la Buena Pronunciación«).

Caminos para entrenar la voz, hay millones. Pero hoy traigo a colación uno que personalmente me encanta y se ha demostrado con creces que trae grandes beneficios, no sólo para nuestra salud, sino, sobre todo, para mantener sana y entrenada nuestra más preciada herramienta: La Voz.

Y ¡Tatánnnn!

¡Demostrado con creces! CANTAR es la herramienta presentada para ustedes el día de hoy,  para mantener la voz saludable (como decimos en Colombia: ¡regia, como un lulo!)

Un estudio de Journal Of Voice analizó el efecto positivo que tiene el canto en las cuerdas vocales o en la producción de la voz, y demostró que frecuentemente, cantar  (aunque sólo lo hagamos como Pavarottis de la ducha) retarda los efectos de envejecimiento en la voz y, obviamente, el deterioro de la misma.

Al cantar, mantenemos la elasticidad y limpieza en nuestras cuerdas vocales y,  reduce en cantidades industriales, el estrés. Con el canto nos relajamos, pasamos un buen rato y hacemos ejercicio (claro que eso, depende de si somos capaces de disfrutárnoslo, sin juzgar qué tan bien o mal lo hacemos).

Aquí van algunos datos curiosos:

Puede mejorar la demencia: Según el doctor Simon Opher afirma que “Cuando cantamos hay unas áreas de nuestro cerebro que reciben más flujo sanguíneo; éstas son las que normalmente se preservan en la demencia cuando muchas otras zonas, se han perdido. Ellas son las «áreas vinculadas a las emociones» (la herramienta más poderosa en locución y actuación de voz).

Mejora el lenguaje: Cuando cantamos al ritmo de la música, coordinando para seguir la melodía y la letra, sin titubeo; cantar, nos ayuda al hablar. Este método es usado con los tartamudos. También es útil en el aprendizaje de un nuevo idioma: con la repetición desarrollamos la fluidez y mejoramos la dicción.

Mejora la retención de aire o capacidad pulmonar: Las respiraciones profundas, pausadas, lentas, que son necesarias para “cantar bien», también aumentan nuestros tiempos de locución continua, dando más espacio al cerebro, para enfocarse, en entender lo que se dice.

¡Nos mantenemos en forma!: Sin duda, cantar mantiene nuestra mente fresca y en entrenamiento constante. Estimula la circulación sanguínea, mejora la oxigenación y es tan efectivo que  Alzheimer’s Society, lo agregó como herramienta de importancia, para mantener la salud mental y la memoria.

Así que… ¡A cantar, bien o mal; a cualquier edad!